El silencio que quedó entre ambos era tenso, casi cortante. El sobre de Milán & Asociados aún reposaba sobre la mesa, como un recordatorio de que el pasado o el futuro de Rous seguía acechándolos. Caleb se mantenía de pie, con los puños cerrados, la mirada fija en el suelo.
Rous, sin embargo, ya no temblaba. Algo dentro de ella se había encendido: una mezcla de determinación y desafío. Había comprendido que mientras siguiera huyendo del fantasma de Milán, él seguiría encontrando la forma de alc