Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente, salió como de costumbre. Sin importarle qué día era. Fue a la bodega para encontrarse con los amplios portones cerrados. Los fines de semana nadie llegaba a trabajar; sin embargo, no era a eso por lo que había llegado. Se acercó, mirando de lado a lado. Tomó el picaporte y lo intentó abrir. Comprobando que realmente estaba asegurado. Después, puso las palmas en la madera, agitándola vari







