Mundo ficciónIniciar sesiónPor otro lado, la belleza de hacía un momento lo escuchaba atenta. Con la barbilla en alto, sin mostrar expresión. Movía sus labios rojos para responder. Sus damas se adelantaron a tomar el lugar. Teo no tenía un oído desarrollado; así que no fue capaz de escuchar la discusión. Entonces se giró para ir a sentarse del lado izquierdo de su compañero.
Oliver tení







