“Estás a salvo ahora.”
Esas palabras no dejaron de resonar en mi cabeza durante toda la noche. Las repetí en mi mente como un mantra que debía tranquilizarme, pero no funcionaba. ¿Qué significaba ese “ahora”? ¿Estuve en peligro antes y no lo sabía? ¿Qué cambió? ¿Acaso seguía en riesgo y mi madre simplemente me mintió para que pudiera dormir?
Intenté cerrar los ojos, lo juro. Me tapé con las sábanas hasta la cabeza, las luces apagadas, me acomodé sobre el lado izquierdo y apreté mi almohada —co