Le sonríe. No le teme a la muerte, este cabrón.
—Te llevaré al matadero como a una vaca si sigues insinuando que mi pequeño bebé terminará contigo. ¡La acabas de conocer! ¡Y está casada con un idiota!
Frunzo la nariz al recordar que es verdad, sigo casada. Peter rueda los ojos.
—Bajo las leyes de la mafia es solo un papel sin validez. Puedo hacer que desaparezca, el matrimonio o el esposo. Lo sabes tan bien como yo —agrega el rubio, mientras le robo el plato a mi padre para probar el puré.