Iván.
Despierto antes del amanecer y observo a mi esposa dormir. Ha pasado por días estresantes y los malestares del embarazo la tienen débil y agotada. No duerme bien desde que se enteró de que Alexander, su exesposo, fue quien la traicionó y cooperó con Thomas Lewis, “El Inglés”, para entregar nuestra ubicación. Nos atacaron al salir de la iglesia.
Está dolida y furiosa con el padre de su hijo, y no le falta razón. ¿Cuántas veces van a lastimarla?
No soporto verla así. Ya ha sido suficiente. E