En la vida había momentos tensos y luego estaba la reunión que Bill y Úrsula tendrían luego de la cena familiar en casa de la suegra.
Él habló primero, allanando el camino con esa sonrisa burlona que era su marca personal y, tal vez algún día, la causa de su homicidio a manos de alguien con menos paciencia que Úrsula.
—¿Quién diría que podríamos acabar siendo familia? JAJAJAJAJA.
A Úrsula no le hizo ni pizca de gracia. Su ceño se frunció.
—¿Cuál es tu objetivo, Bill? Me lo he estado preguntan