Vincenzo aún tenía una sonrisa en los labios cuando bajó a preparar el desayuno. Desde despertar con Serena encima suyo hasta verla absorta mientras lo miraba, ese día había comenzado bastante bien.
Afuera hacía un lindo día y pensó que quizás podía salir a desayunar al exterior. Había un arroyo a unos kilómetros lejos de la casa, perfecto para hacer un picnic. Con esa idea en mente se puso a preparar una variedad de cosas.
—Eso huele delicioso.
Vincenzo estaba demasiado concentrado que no h