Capítulo 35

Carlos presionó el botón rojo de la grabadora.

El aparato emitió un leve “clic”, un sonido que, aunque pequeño, cayó entre ellos como una sentencia.

Adriana respiró hondo.

Estaba erguida, con las manos descansando sobre la mesa metálica.

A simple vista parecía tranquila, pero Carlos (que ya conocía sus gestos) notó la tensión sutil en su mandíbula, el modo en que sus dedos se presionaban apenas, como si contuviera un temblor.

—Hora de inicio del registro, 09:27 a.m. —dijo Carlos— Entrevista pre
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