Capítulo 27

Salieron del café cuando ya estaba anocheciendo.
Caminaron un par de cuadras sin hablar, cada uno atrapado en sus propias conclusiones.

En una esquina, Carlos se detuvo.

—Esta noche tengo guardia en la comisaría. Están reorganizando el equipo de investigación. No sé qué va a pasar mañana.

—¿Con el caso? —preguntó ella.

—Conmigo —respondió él, sin rodeos— Y contigo.

Adriana desvió la mirada hacia la calle, donde las luces de los autos formaban una corriente incesante.

—No quiero ser tu ruina, Carlos.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App