Las mazmorras de la fortaleza estaban más vacías que antes. Los desertores habían sido trasladados a otras áreas, y los cazadores estaban trabajando en la reconstrucción. Solo quedaban los prisioneros más peligrosos.
Selene estaba en la celda del fondo.
Aynara se detuvo frente a la puerta de hierro. Bóreas estaba a su lado, y detrás de ellos, Kurt y Tarian esperaban.
—¿Segura de que quieres hacer esto? —preguntó Bóreas.
—Segura —respondió Aynara.
El guardia abrió la puerta.
Selene estaba sentad