Selene dio un paso atrás como si la hubieran golpeado. Jorge palideció aún más, si era posible. Franco se secó la frente con un temblor en la mano.
—Pero… eso no puede ser —balbuceó Jorge, su lealtad chocando con la evidencia—. Aynara era solo una humana. Un… capricho.
—¿Un capricho hace esto? —Silas señaló con rudeza el cuerpo quebrado de Damián—. Un Alfa, el más fuerte de nosotros, reducido a esto por la pérdida de una humana. Eso no es un capricho, Jorge. Es un vínculo de compañeros.
La pala