Mientras tanto, Tarian ya estaba a un par de días de reclamar a su destinado.
Había sido sigilosa. No quería llamar la atención, no quería que nadie sospechara. Pero una mujer tan hermosa siempre llama la atención. Los vecinos del edificio la miraban al pasar, los repartidores se quedaban mudos cuando abría la puerta, los niños del barrio se peleaban por ser los que le llevaran el periódico.
A Antonio, alguien le dijo en la fiscalía que en el edificio de enfrente vivía una mujer que era tan herm