Las lunas estaban sentadas en una sección especial, cerca del trono. Algunas estaban nerviosas. Otras, curiosas. Todas, expectantes.
Bóreas presidía la reunión, con Aynara a su lado.
—Bienvenidos —dijo—. Gracias por venir.
Los alfas asintieron, con reverencias inclinadas.
—Se ha hablado de crear un concejo real —continuó Bóreas—. Un grupo de alfas que nos ayuden a tomar decisiones importantes.
—Sí, majestad —dijo uno de ellos, el más anciano—. Creemos que sería beneficioso para todos.
—¿Benefic