¿Qué mierda le sucede? Nunca había sido tan dura...
Me molesta viniendo de ella. Se suponía que todo estaba bien. ¿Qué cambió de repente?
Me paso la mano por la cabeza, despeinándome por completo, y aflojo la corbata. Siento que me ahogo.
Busco la botella. Ni siquiera me sirvo un trago, y me la llevo directo a la boca.
—Estás loca si piensas que te irás tan fácilmente... No te irás de mi lado, nunca. Acordamos dos años, pero mierda, te quiero aquí toda la maldita vida—
Me embarga una sensación