Mundo ficciónIniciar sesiónMe habían llevado al Renacer. Leónidas me tenía apresado y, de vez en cuando, me torturaba con sus comentarios.
—No tienes idea de la satisfacción que experimento al saber que, en breve, mi venganza será servida.
No respondí. Mi mente estaba enfocada en Victoria… y en la amarga frustración de haberle fallado.







