**Capítulo 83** El rugido del alfa supremo.
—A partir de hoy, todos seremos lobos oscuros. Descubrirán que ser como yo tiene sus ventajas. Ya no seremos los lobos que tiemblan ante un ciclo inútil. Les revelaré algo que nadie sabe, y es que yo jamás he sufrido el ridículo ciclo de la bestia.
Caleb alzó una mano, y frente a todos, esta se transformó en una garra afilada, oscura como la noche, e iba a desgarrar el pecho de Noa para arrancar su corazón con planes de comerlo; sin embargo, el rugido gutural de Ethan, que resonó en el salón c