**Capítulo 70** Un grito ahogado.
Cloe observó en silencio.
Él, en un intento por ganarse su confianza, trató de besarle la mano, pero ella la apartó rápidamente.
—No me trates con tanta frialdad, Cloe —rogó con pena—. He cambiado mucho. Perderte me hizo entender lo idiota que fui. Y ahora estoy dispuesto a todo para que me des una segunda oportunidad. Te juro que esta vez no te fallaré.
Cloe se levantó bruscamente del sofá, dejándolo arrodillado allí, y comenzó a caminar hacia el otro lado de la sala.
—Lo siento —dijo firme—,