**Capítulo 63** Un peón sin importancia.
«¿Qué está sucediendo?». Su mente gritaba, pero su cuerpo no podía reaccionar. Fue entonces cuando lo sintió: los colmillos largos y afilados de Ferus se estaban clavando con fuerza en su piel, profundamente, en un punto específico de su cuello.
Cloe quiso gritar, pero las palabras se quedaron atrapadas en su garganta. No veía, no entendía qué estaba ocurriendo, pero el dolor le atravesaba el alma. El alfa supremo había marcado su cuello con la ferocidad de una bestia, sin ningún tipo de permis