**Capítulo 40** La última voluntad de la abuela.
Ethan apretó suavemente la cintura de Cloe, como si le dijera que no estaba sola. Y por primera vez, Cloe sintió que, tal vez, no lo estaba.
El área del comedor se llenó de un silencio sepulcral, roto solo por la respiración de Leila.
—Lo encontré revolcándose con una mujer fácil, abuela.
El impacto de sus palabras resonó en la estancia como un trueno. Los ojos de su abuela, que se encontraban revisando el registro matrimonial que Ethan le había entregado, se cerraron por un instante mientras a