Fue mala idea dudar de las capacidades de una familia de locos, en especial de la familia Montero.
Una familia capaz de asesinar por un engaño, lastimar a mujeres inocentes y destruir hasta su propia sangre.
Que estúpida fuí.
—¡Catherine, responde!
—Hay alguien más conmigo. —Fue lo único que dije antes de colgar el teléfono, tal cual como una serpiente me comencé a escabullir entre las columnas y escombros del edificio, buscando un lugar en donde esos desconocidos no me puedan ver.
—Escuche a a