Desde siempre, mi mayor obsesión han sido los restaurantes de comida china, su extravagancia con ese color rojo en cada una de sus paredes o decoraciones combinadas con el dorado es digno de ser admirado cada segundo que pasamos en el.
No negaré que vine combinada para la ocasión, mamá siempre a tenido este mismo fanatismo que yo por los lugares de comida china, así que robe uno de sus vestidos con bordado de dragones chinos y varios de sus accesorios dorados.
Por otro lado, Emris no se quedó