Abro un poco la puerta y ahí está mi joven jefe esperando con un pequeño maletín en su mano, él también ya ha tomado una ducha, su cabello aún está húmedo y lleva un pantalón chándal y una playera que se ajusta a su musculoso cuerpo.
—¡Adelante! —Abro por completo la puerta y me hago a un lado—. ¿Necesitas algo? —pregunto confundida por su visita a estas horas.
—Si, te he traído unos videos, es importante que los veas. Es sobre algunos desfiles que se han tenido otros años, te servirán de mucho