Quien pensaría que a mis treinta años me convertiría en modelo y lo más asombroso de todo, de vestidos de novia. Me observo en el espejo por última vez, mientras la maquillista termina de aplicarme un labial nude que va acorde con mi maquillaje natural, esta me lanza una breve sonrisa y sé que ha terminado con su trabajo.
Comienzo a recordar cómo fue que empecé con todo esto, hace meses, mientras me encontraba trabajando como mesera en el negocio familiar, entro Johny, mi jefe con una chica her