Saco de la bolsa unas pequeñas pinzas junto con un collar de cuero, me acerco a ella y mientras lee el contrato se lo coloco alrededor de su cuello, estoy por colocarle las pinzas cuando me empuja del pecho.
—Este contrato no es nada justo, quiero igualdad de condiciones. Decide ambos tenemos derecho a tener otras parejas o bien seremos exclusivos durante la vigencia de este —me recrimina con el entrecejo fruncido y justo como lo quería, he logrado comprobar que tan posesiva es en ciertos aspec