Layan se quedó quieto en el lugar cuando vio que el cuerpo de Liam se detenía de golpe cuando la loba alzaba su brazo. Un enorme jadeo con sangre salió de su boca.
Oh, era como esa vez. Priscila sentía la sangre palpitar y recorrer todo su cuerpo. La rabia, la excitación, el odio, un mar de emociones que se arremolinaron dentro de ella. Inclinó la cabeza y una falsa sonrisa se posó en sus labios viendo como Liam se estremecía, alzado en el aire, como su algo lo sujetara del suelo y lo apretara.