Oscar los observó en silencio. A pesar de los años investigando la maldición de Gabriel, nunca había tenido la oportunidad de decirle todo lo que sabía. Su lealtad lo había mantenido en las sombras, recopilando información, buscando respuestas donde solo había ecos del pasado. Pero ahora, mirando a Gabriel y Oriana, sintió que era momento de revelar lo que había descubierto.
—Llevo décadas investigando esta maldición —dijo, con un tono grave—. La historia de ustedes dos, de "ella"... pero la in