Los días posteriores al matrimonio pasaron como un suspiro. La mansión volvió poco a poco a recuperar la tranquilidad después de tantos preparativos, aunque aún se respiraba el ambiente de felicidad que había dejado la boda doble. Erick y Miguel permanecieron un par de días más en París antes de regresar a América, tiempo que aprovecharon para recopilar toda la información posible sobre la misteriosa empresa que estaba intentando acorralar a Miles Corporation. Ambos prometieron que, apenas pusi