Los días transcurrían con una rutina que comenzaba a devolverle la tranquilidad a la familia Miles. Katrina asistía rigurosamente a sus sesiones de rehabilitación, sin faltar un solo día. Cada mañana, Marcus la acompañaba hasta la clínica y permanecía a su lado durante toda la terapia. Mientras el doctor François Dupont trabajaba con ella, Marcus aprovechaba de adelantar reuniones, revisar contratos y responder correos desde su laptop, instalada sobre una pequeña mesa en un rincón de la sala. S