Todos rieron mientras la noche continuaba avanzando.
La noticia del embarazo de Margaret había transformado completamente el ambiente de la casa. Entre bromas, planes para la boda y discusiones sobre quién llevaría los anillos, la familia parecía más unida que nunca.
Mientras la noche caía, también lo hacía sobre la clínica.
Gisella regresaba de comprar café y algunos pasteles cuando encontró a una enfermera terminando de colocar un parche nuevo sobre la herida de Ismael.
—Bueno, ahora sí vamos