Daniel se quedó a dormir por primera vez seis semanas después.
No estaba planeado. Habían estado viendo una película algo francés y melancólico que Aria había querido ver durante años pero nunca había encontrado el momentoy se habían quedado dormidos en el sofá, Maya ya acostada desde hacía rato. Cuando Aria se despertó a las tres de la mañana, el televisor mostraba un menú en bucle, y Daniel seguía allí. Su brazo estaba apoyado sobre el hombro de ella. Su respiración era lenta y constante. Olí