Nina no pudo con su genio y entró en la habitación con el ímpetu de un huracán
- No sé si admirar tu capacidad para mentirme o tu paciencia para soportar cinco años con dolor de cabeza
Mauricio se sobresaltó
- ¿Hay algo más que deba saber? Ya que estamos aclarando quien es cada quien
Cuando Nina miró a la mujer en la esquina de la habitación, todo su cuerpo se paralizó
- Wow… sí que eres igual a Eva
Más que alarmada por las palabras de Mauricio, el corazón le latía a mil desde que escuchó a es