- ¿Por qué tú? ¿A dónde está Marcos?
- Con Felipe, haciendo un encargo
- ¿Necesitas a los dos para un encargo?
- Es un encargo personal
- Por eso, no tenías que ocupar a los dos
- Nina – se rascó el entrecejo – Aquí… no puedo andar tan cómodo como quisiera
- Supe que no le caes en gracia a nadie del pueblo – se burló ella
- Así es, así que cuando necesito algo, lo hace Marcos con el apoyo de Felipe
- Tú podrías haber comprado las pastillas de Sara en la farmacia para que ella me llevara…
- Tú po