Los gritos alcanzaron cada rincón de la casa, sacudiendo a todos
Sara fue la primera en llegar a Nina, seguida de Magnolia, que fue empujada fuera del cuarto por Felipe, que llegó un poco tarde pero justo a tiempo para evitar que la niña viera a su madre en ese estado
Dante seguía parado en medio de la habitación, intentando adivinar qué había sido eso tan malo que había dicho para ponerla de esa manera
Y, por supuesto, el padre de Dante, su secretario y sus invitados también se sobresaltaron
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