38. Una luz

—Priscila, escucha.

—¡Gladys! ¡¿Es cierto?! —con sorpresa los ojos de Priscila se abren, y no es que palidezca, sino que lucha con las lágrimas y la consternación.

—Priscila —Gladys es quien ahora toma sus manos, temiendo que lo que ahora ésta mujer haga y diga arruine lo mucho que le costó tener esto en secreto—. No es lo que crees. No lo es. Escúchame. Aquí el asunto no es de Juan Pablo. Es mío, y como tal quiero que, por favor, por favor, Priscila, no hables de esto con nadie.

Priscila jadea
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App