33. Entre sus labios
Las palabras de Gladys son una daga al corazón de Juan Pablo.
Su mirada, una perdición para él. El odio contenido en sus hermosos ojos grises en su mirada es igual que una condena. Juan Pablo la mira, sin poder hablarle, sin saber cómo responderle, en una tormenta interna donde no hay nada para sobrevivir. Así se siente Juan Pablo al tenerla tan cerca y a la vez tan lejos, odiándolo como jamás lo hubiese creído.
—Gladys. Por favor, créeme.
—¿Ahora sí? ¿Tu me creíste a mí? ¡¿Quieres que te cr