17. Un rostro familiar
—¿Gladys? ¡Gladys! —Germán entra al departamento recibido por Lidia, la señora que limpia, completamente asustada—. ¿Dónde está?
—No quiere comer ni salir de la habitación, señor. Por eso lo llamé —Lidia señala una y otra vez al pasillo de los cuartos, arriba.
Cuando Germán salió a buscar a Juan Pablo Villarreal no lo consiguió por ninguna parte. Justo en ese momento recibió la llamada del departamento: Gladys estaba mal. Su única razón fue dejar el tema de Juan Pablo y tomar el auto y conducir