Aquella habitación del lujoso hotel de la costa se sumergía en un ambiente cargado de pasión, tensión y nerviosismo. El suave murmullo del oleaje que chocaba contra la playa servía de telón de fondo para el encuentro que estaba por suceder. En medio de esa atmósfera, las miradas de Blas y Milena se cruzaban una y otra vez, mientras se besaban con intensidad.
Las manos de Blas se movieron con delicadeza, recorriendo el cuerpo de Milena hasta terminar de deslizar el vestido que había quedado a me