William miró a Charles y no dijo nada. Luego me miró, luego se acercó a mí y me entregó las rosas:
- Son... Para ti.
- G-gracias por su amabilidad. - Mi voz salió débil.
- Es lo mínimo que puedo darte... – miró a Melody ya Alice – Después de haber colocado estas dos gemas en el mundo.
Le entregué las rosas a mi madre, que fue a buscar un jarrón.
- ¿Puedo conseguir un poco? – le preguntó a Melody.
Ella asintió y él tomó al bebé con fuerza de sus brazos.
Me di cuenta de lo mucho que Guilherme se