CAPÍTULO 47
IKER
Estar de nuevo con mi niña me hace tan feliz. El alma me volvió al cuerpo, ya no me siento vacío; soy muy dichoso. Nunca imaginé que fuera ella quien viniera a mí. Estaba dispuesto a todo por su perdón. Quisiera que este día no acabara. Disfruté mucho estar de nuevo en sus brazos, volverla a besar, sentir sus caricias y sus besos, escuchar de nuevo un “te amo” de su boca, me llenó el corazón. No voy a desperdiciar esta oportunidad; me dedicaré a hacerla feliz, a amarla como ell