Capítulo 24: No es crítica.
Esa noche, Elena no lloraba. Estaba sentada en el borde de su cama, con el vestido de la gala a medio quitar, como si no supiera dónde colgar su dolor. Su corazón había decidido dejar de luchar. Ya no quería resistirse ni creer ni salvar nada. Solo... no sentir.
Julian llamó a la puerta.
— ¿Estás bien?
Ella no respondió.
— ¿Qué vas a hacer?
— No lo sé — susurró ella —. Pero ya no quiero sentir más nada por él.
Julian se sentó a su lado. No habló. Solo le tendió una manta y apagó las luces