Capítulo 10: Visitas molestosas.
Los días pasaron y Elena comenzó su rehabilitación. Las sesiones eran dolorosas, pero no se quejaba. Caminaba con muletas, se esforzaba por recuperar fuerza en su brazo, y en su mirada había una determinación nueva.
Su jefa pasaba a verla cada día. Julián y su novio la acompañaban a veces a las terapias. Y aunque el dolor físico persistía, Elena se veía más luminosa que nunca. Como si, al romperse, hubiera florecido desde las grietas.
Alexander la observaba desde lejos. No se atrevía a entrar d