Al día siguiente.
El sol brillaba con fuerza cuando Paz llevó a sus hijas al colegio.
La mañana había comenzado tranquila, pero una sombra de incertidumbre y dolor se instaló en su pecho.
Mientras las gemelas corrían felices hacia su aula, ella se quedó mirando la puerta, cerrarse tras ellas, sintiendo una punzada en su corazón.
¿Estaba haciendo lo correcto? ¿Podría encontrar la paz que tanto deseaba para ellas?
Sin embargo, no había tiempo para preguntas.
Al llegar al trabajo, se sumergió rápid