Capítulo: Cayendo en los brazos de la pasión.
Terrance sintió cómo sus impulsos lo dominaban, el deseo ardiente de volver a hacerla suya, de reclamarla por completo.
Pero al mismo tiempo, una ola de duda lo frenaba. Temía, temía profundamente que, al ceder a sus instintos, la perdería de nuevo.
No quería que ella lo odiara, no después de todo lo que había sucedido.
Trató de alejarse, de recomponer sus pensamientos, de frenar el torbellino que lo consumía.
—Paz… No debo hacerlo.
Sus palabras salieron entrecortadas, llenas de arrepentimiento,