Maximiliano caminó con pasos firmes, mientras su aura lo rodeaba. Sienna lo miró con sorpresa; ella era de las únicas, junto a Lucas y Axel, que no se veían afectadas por el aura del rey lycan.
—Rey, lamento que presencie todo esto —logró decir Karl— pero me encargaré de que esta perra pague por su falta.
Maximiliano arqueó las cejas ante el comentario de Karl. Ese alfa insignificante se atrevía a insultar a su reina Luna; no podía permitirlo. Simplemente no dejaría que se metieran con lo que e