La resolución (o más bien, la disipación) de la amenaza de Vázquez marcó un punto de inflexión psicológico.
El último lazo con el pasado sangriento de Caleb parecía haberse deshecho, no con violencia, sino con una frágil comprensión.
La mansión respiró aliviada, y los proyectos del futuro cobraron un nuevo impulso.
Caleb y Emily dedicaron las semanas siguientes a la planificación de la nueva sede corporativa.
Elegieron un diseño moderno y luminoso, con grandes ventanales y espacios abiertos.