Nora
—¿Cómo se enteraron de que Tiziano estaba vivo?
—Lo sabían tu padre y algunos guerreros. Debe haber un soplón en la manada.
Cada segundo que pasaba aumentaba la sensación de que el tiempo se nos escapaba entre los dedos y de que cualquier error podía costarnos demasiado caro.
—No podemos con ellos y, seamos sinceros… no creo que los guerreros nos apoyen —susurró Gaspar mientras regresábamos a la manada con sumo sigilo.
—No hay nada peor que un vacío de poder, solían decirme las guerreras d