Capítulo 4. El enemigo de mi padre.
AdeleSonriendo de forma coqueta, me acerco y arrodillo frente a Silas, observando como ese guapo alfa abre las piernas y bebe un poco de su whisky, una visión muy estimulante. Sin esperar más tomo el borde de sus pantalones y los abro, dejando a la vista su dura hombría, que me hace quedar sin aliento.Con solo una mirada me di cuenta de que es enorme, probablemente el más grande que he visto, por lo que sin dudarlo lo llevo a mis labios, comenzando a lamerlo y estimularlo entre mis manos. Silas solo bebe su trago, luciendo imperturbable.Su reacción parece un reto para mi, pues a pesar de todo mi esfuerzo Silas no parece preocuparse nada, por lo que decido meter su hombría en mi boca, comenzando a chupar con gusto. Tras un par de segundos haciendo el trabajo con mi boca, Silas toma mis cabellos rubios y los revuelve suavemente, empujando un poco mi cabeza en dirección a su miembro.—Parece que si eres una buena chica, te gusta chupar, ¿Tanto deseas esto en tu interior? —pregunta con
Ler mais