Capítulo 36. Pido tu perdón.
Helena
Nunca había pensado en Adele como otra cosa que solo mi amiga, sin embargo en esta situación, he comenzado a considerarla… Algo diferente.
Ligeramente avergonzada por mis propios pensamientos, pues yo nunca pensé en otra chica de una forma romántica, tiro del cuerpo de Adele para acercarla al mio, continuando con el beso intenso que estaba dando en sus labios, sintiendo como el aroma de sus feromonas se vuelve cada vez más dulce, algo que me enloquece.
—¿Puedo quitarte esto? —pregunta Ad