POV: Aurora
El regreso a Blackthorn Manor no se sintió como una vuelta a casa. Se sintió como entrar voluntariamente en la boca de un león hambriento.
El Jeep se detuvo frente a la entrada principal. El motor se enfrió con un tic-tic-tic metálico que sonaba demasiado fuerte en el silencio de la noche.
Kieran me apretó la mano antes de soltarla. Lucian me miró por el espejo retrovisor, y sus ojos azules me transmitieron un mensaje claro: Déjame hablar a mí.
Bajamos.
Mis botas golpearon la grava.